Con un cabezazo de Alejo Tabares a los 12 minutos del primer tiempo, el Albo venció 1-0 a Nueva Chicago en el Islas Malvinas y cortó una racha de seis partidos sin ganar
En Floresta se respira clásico. Entre humo, fuegos artificiales y un recibimiento a lo grande, All Boys y Nueva Chicago volvieron a verse las caras por la fecha 25 de la Primera Nacional y el que festejó fue el local. Fue 1-0 para el Albo en un partido trabado, de dientes apretados y sin demasiadas luces, como suelen ser los Superclásicos del Ascenso.
La única vía que parecía potable para romper el cero era la pelota parada, y así fue. A los 11 minutos del primer tiempo, Nicolás Barrientos metió un centro venenoso al primer palo y Alejo Tabares apareció en soledad para cabecear y vencer a Luciano Jachfe. Delirio total en Floresta. Después del gol, el trámite no cambió mucho. All Boys, que llegaba con seis encuentros sin victorias y sumergido en la parte baja de la Zona B, se replegó más de la cuenta en el complemento.
Chicago, con el 58% de la posesión, buscó por todos lados pero sin ideas. La más clara fue un gol anulado a Sebastián Cocimano por offside. Con este resultado, el equipo dirigido por Nardozza llegó a 27 puntos y quedó 13°, a siete de la zona de descenso, mientras que Chicago se quedó con 29 unidades y profundizó su mal momento: solo ganó 1 de los últimos 6 partidos. Pero el dato más importante de la tarde está en la historia. Con este triunfo, All Boys pasó al frente en el historial general en todas las estadísticas: en 125 partidos oficiales desde 1919, ahora lidera con 42 victorias contra 41 de Chicago, con 42 empates; mientras que en el profesionalismo el blanco le lleva 4 partidos al torito. En Mataderos, el golpe se sintió.
Tras la derrota, aparecieron pasacalles con fuertes críticas al plantel: “No entendieron nada de nada. Ya pasó en la primera rueda. En el clásico no dejaron la vida” y “No se pedía mucho: actitud y huevo, porque fútbol no hay”, fueron algunos de los mensajes que reflejan el malestar de la hinchada del Torito.




