Miles de fieles se congregaron en Liniers por la celebración de San Cayetano

Como cada 7 de agosto, el santuario de Cuzco 150 concentró peregrinaciones de todo el país. Hubo pedidos por trabajo, agradecimientos y una fuerte presencia política y religiosa. La futura visita del Papa León XIV marcó el clima de la jornada.

El barrio de Liniers se transformó este jueves en el epicentro de una de las convocatorias religiosas más masivas del país. Miles de personas se acercaron al santuario de San Cayetano, en Cuzco 150, para celebrar el Día del Santo del Pan y del Trabajo.

Desde la noche del miércoles comenzó a formarse la fila de peregrinos. La presencia de espigas de trigo, símbolo asociado al trabajo y al alimento, volvió a ser el elemento central de la peregrinación. Los fieles llegaron de distintos puntos del conurbano y del interior, muchos caminando los últimos tramos por la calle Byron.

El operativo religioso incluyó misas durante todo el día y confesionarios móviles ubicados en las inmediaciones del templo. Sacerdotes recibieron a los fieles en la vía pública, mientras vendedores ofrecían imágenes religiosas, espigas entre $1.000 y $2.000 y alimentos típicos como chipá y empanadas a $2.000. Estudiantes del Colegio San Cristóbal repartieron de forma gratuita mate cocido y pan.

Pedidos y agradecimientos

Los testimonios recogidos en la fila reflejaron la situación social actual. Muchos peregrinos manifestaron pedidos vinculados al empleo y a la situación económica. Otros concurrieron para agradecer favores recibidos. 

“Vengo todos los años. Está muy difícil, hace un año que estoy desocupado”, dijo Antonio, de 50 años, oriundo de Laferrere. En tanto, Alicia, de Banfield y jubilada, señaló: “Todo lo que tuve, lo tuve pidiéndole a San Cayetano. Ahora pido trabajo para mi hijo”. 

La consigna elegida para este año fue “San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo”.

Presencia política y religiosa

La jornada contó con la presencia de dirigentes políticos y sociales. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de la ceremonia en el santuario. También se registraron movilizaciones de organizaciones sociales y gremiales con la consigna “Paz, Pan y Trabajo”, en referencia a la histórica marcha de 1982.

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó la misa central. En su homilía se refirió a la situación económica, al valor de los servicios y a la necesidad de justicia social. “Un pueblo cansado de promesas incumplidas”, expresó ante los fieles.

El clima religioso estuvo además marcado por el anuncio de la próxima visita a la Argentina del Papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La noticia generó expectativa entre los peregrinos y la cúpula eclesiástica.

Impacto en el barrio

La afluencia masiva modificó la dinámica habitual de Liniers. Hubo cortes y desvíos en el transporte público en las inmediaciones de la estación. Durante la tarde, la fila de peregrinos se extendió hasta la autopista Perito Moreno.

Ubicado en el límite oeste de la Ciudad, el santuario de San Cayetano volvió a funcionar como punto de encuentro donde se cruzan la fe popular, los reclamos sociales y el calendario político. Cada 7 de agosto, el lugar concentra durante algunas horas demandas y esperanzas de distintos sectores del país.