Hace un tiempo el PRO utilizaba como slogan de campaña “en todo estás vos”. El kirchnerismo sacaba pecho por un “Estado presente”, y los libertarios hablan de “destruir el Estado”.
Karl Schiller fue un economista alemán, ministro de Economía (1966-1972) de Alemania Occidental, que una vez aseguró que debía haber “tanto mercado como sea posible, y tanto estado como sea necesario”, buscando combinar la eficiencia del mercado con la regulación estatal para evitar crisis y desigualdad
No siempre reacomodar los discursos es una cuestión pragmática, a veces sólo se intenta modificar el contexto para que las frases encajen.
¿Es síntoma de época que el Estado sea algo negativo, y por el contrario, el mercado algo positivo?
O no es coyuntural, sino que se instaló un mensaje gubernamental donde moralmente uno es bueno y el otro es malo.
Tantas veces repetir la frase ñoqui, “vive de la teta del Estado”, munipa, etc. une verdaderos trabajadores asintomáticos con laburantes, y expone una superioridad del privado.
Libertarios velaron el Banco Central la noche anterior a que asuma Javier Milei como Presidente, le llevaron coronas fúnebres. Unos tontos porque defienden a quienes le prenden velas para que no desbarranque su administración.
Hablar de superávit está perfecto cuando tu negocio también crece, y para eso tiene que haber consumo, y por ende buenos sueldos en el sector público (docentes por ejemplo). No es un derrame sino un gran motor que debe mover sus engranajes.
Pero superávit con ajuste significa que aumentan las arcas del Estado y castiga al privado. No querían comprar reservas hasta que el jefe de norteamérica les ordenó que lo hagan porque estaba cansado de hacer salvatajes cuando el país se quedaba sin un mango.
Gracias a que YPF es nacional, el ministro Caputo puede ordenar frenar el aumento por unos días y evitar que se dispare la inflación.
Tanto Estado como sea necesario, y ¿Quién dice lo que es necesario? El Banco Nación, que pretendía vender el Gobierno, es el que financia a funcionarios y sus amigos con préstamos imposibles de otorgar al hijo del vecino. Ese hijo del vecino que ruega por un Estado necesario para que le lleguen medicamentos, y alimentos en buen estado pero el oficialismo se lo niega y encima basurea dando clases de moral.
Es que la discusión no es moral, ni ética. El problema no es cantar en el Movistar Arena, el problema es quedarse con el 3% de ANDIS, hacer política con guita narco, millones del caso Libra. No es el problema que la orquesta de los granaderos interpreten ABBA en el cumpleaños de Karina, es que Adorni tenga un club de fans de jubiladas que le hacen préstamos que no puede justificar, ni eso, ni el pago del avión en el viaje con su amigo Marcelo Grandío. Quien condujo un programa en la TV Pública, medio oficial que pretendían cerrar y ahora se aprovechan de él.
Todo lo que decían querer vaciar para luego vender, lo llenaron de gente servil a sus intereses. No sólo es casta, es una casta muy lumpen.
Lo más dramático de esto, es que la Presidencia está ocupada por dos cabezas en la actualidad. Y quienes no estén de acuerdo con el Gobierno critican a los hermanos por igual, pero a los libertarios les toca defendernos, siendo que a la hermana no la votaron y todos los casos de corrupción golpean su puerta. Incluso los que salpican a Javier Milei tienen su ingreso a la Casa Rosada por la Secretaría General de la Presidencia. Pero el peluca nunca va a despegarse del jefe, hay una dependencia que excede el cargo.
Un conjunto de bandidos que vinieron a combatir el Estado y terminaron haciéndose de sus recursos.




