El Mundial 2026 en el aula: propuestas didácticas para trabajar el torneo con estudiantes

Entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 se jugará el Mundial de Fútbol masculino. Será la primera edición con tres países sede en simultáneo: Canadá, Estados Unidos y México. El formato amplía el número de partidos y sedes, y abre un escenario para trabajar en clase contenidos disciplinares a partir de un evento de alcance global.

Para el Segundo Ciclo de Nivel Primario y Nivel Secundario se elaboraron secuencias didácticas con cuadernillos para docentes y estudiantes. La propuesta busca usar el torneo como disparador para desarrollar habilidades de ciudadanía crítica, responsable y solidaria, sin perder de vista el bienestar emocional de los alumnos frente a un evento masivo.

Se invita a reconocer las emociones que genera el deporte, a reflexionar sobre la regulación emocional y a analizar valores como el juego limpio, el trabajo en equipo y el impacto de la actividad física en la salud.

Al tratarse de tres países anfitriones, se propone estudiar aspectos geográficos, culturales y sociales de las sedes. Los estudiantes pueden comparar regiones, climas, población y tradiciones, entendiendo la diversidad de América del Norte.

La organización de eventos masivos genera impactos. La secuencia aborda conceptos como huella de carbono y huella hídrica. Incluye actividades con calculadores digitales de huella hídrica y de carbono para que los alumnos estimen el impacto ambiental y piensen estrategias de mitigación. También se revisan hitos de sustentabilidad anunciados por los países sede.

La propuesta integra Matemática para estadísticas y fixture; Ciencias Sociales y Naturales para clima, recursos y territorio; Geografía para mapas y sedes; Artes para expresiones culturales; Educación Física para deporte y salud; y Formación Ética y Ciudadana para derechos, participación y convivencia.

El material incluye un fixture global para seguir resultados y consignas para planificar eventos escolares cuidando el ambiente. La idea es que los estudiantes no solo sigan el Mundial, sino que analicen su organización, midan impactos y propongan alternativas más sostenibles.

El Mundial 2026 ofrece una oportunidad para conectar la escuela con un hecho deportivo de escala planetaria, abordándolo desde múltiples áreas y promoviendo miradas críticas sobre deporte, sociedad y ambiente.