Con la pista ya definida y la nueva horquilla construida, el Gobierno porteño acelera los trabajos en boxes, túneles, ingresos y cinco nuevas tribunas de hormigón. El objetivo es adecuar el circuito a los estándares internacionales de cara al MotoGP de abril y a un eventual regreso de la Fórmula 1.
La obra de transformación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez entró en una etapa de mayor visibilidad. Según información oficial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los trabajos superan el 60% de ejecución general y avanzan en forma simultánea en distintos frentes del predio ubicado en Villa Riachuelo. El cronograma prevé que varios sectores queden terminados de manera progresiva entre diciembre de este año y febrero del próximo.
El cambio más notorio se observa en la pista. El trazado principal ya presenta su configuración final, que incluye la nueva horquilla diseñada para adecuar el circuito a las exigencias técnicas de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para competencias de Fórmula 1. Esa variante fue construida en el sector donde anteriormente se ubicaban una tribuna en desuso y el kartódromo. Con esta modificación, el dibujo del circuito queda definido para las futuras homologaciones.
A escasos metros de ese punto, continúa la ejecución de uno de los nexos de infraestructura más relevantes del proyecto: el nuevo túnel a la altura de la curva 1. La obra permitirá conectar directamente la avenida Coronel Roca con la zona del Paddock, reorganizando la logística interna y separando la circulación operativa de equipos y vehículos de asistencia respecto del tránsito del público y de los accesos generales. De acuerdo al plan de obra, el túnel es clave para cumplir con los protocolos de seguridad y evacuación que exigen las categorías internacionales.
En paralelo, se levantan los nuevos boxes y garajes. Las estructuras, que ya toman altura sobre la recta principal, forman parte del nuevo complejo de apoyo a la competencia. El proyecto contempla instalaciones con mayores dimensiones, servicios y conectividad, en línea con los requerimientos que establecen tanto la Fórmula 1 como el Campeonato Mundial de Motociclismo para la operación de escuderías, control de carrera y fiscalización técnica.
“Estamos haciendo la inversión más importante de toda la historia del Autódromo porteño y esta Ciudad es la única del país que tendrá un circuito con todos los requisitos para una carrera de Fórmula 1. Trabajamos para que vuelva y en abril vamos a recibir al MotoGP en el año en que Buenos Aires será la Capital Mundial del Deporte”, señaló el secretario de Deportes de la Ciudad, Fabián “Chino” Turnes, al referirse al avance de las obras.
Uno de los ejes de la intervención que comenzará a ser visible en los próximos meses es la renovación de los accesos. El plan no solo prevé la puesta en valor de los ingresos existentes, sino también la apertura de dos nuevos puntos de entrada. Uno estará ubicado sobre la avenida 27 de Febrero, en el sector del talud, y el otro sobre la avenida Roca al 5900, en proximidades de la escuela que funciona dentro del predio.
Según los pliegos técnicos, los nuevos accesos contarán con muros de ladrillos macizos a la vista, revestimientos y estructuras metálicas donde se identificará con numeración cada ingreso. Además, se instalarán portones de mayor porte y pórticos destinados a señalización y a espacios para publicidad y comunicación institucional del evento. El objetivo es ordenar el ingreso y egreso de espectadores, mejorar los controles de seguridad y agilizar la circulación en jornadas de alta concurrencia.
En la misma línea, se ejecuta la reconstrucción integral del cerco perimetral. El alambrado olímpico que delimitaba históricamente gran parte del circuito será reemplazado por un sistema de cerramiento rígido. La nueva estructura estará conformada por módulos de hormigón, con tramos premoldeados de carácter permeable y otros construidos con bloques de hormigón macizo, con una altura libre de tres metros. La única excepción será el límite con el parque Ribera Sur, donde se mantendrá el alambrado para preservar la vinculación visual y ambiental con ese espacio verde.
El capítulo dedicado al público es otro de los frentes centrales. El proyecto contempla la construcción de cinco nuevas tribunas de hormigón premoldeado, distribuidas en sectores estratégicos del trazado. Las dimensiones previstas son de 95, 55, 90, 50 y 50 metros de largo, respectivamente, lo que permitirá incrementar de manera significativa la capacidad de aforo para competencias nacionales e internacionales. La tribuna de mayor longitud, de 95 metros, estará ubicada en una de las zonas de mayor velocidad del circuito.
La intervención no se limita a la ampliación. También se modificará la lógica de circulación hacia las tribunas existentes. Con la reubicación de la calle de servicio que corre por delante de las gradas, los ingresos dejarán de realizarse por el frente y pasarán a efectuarse por los laterales. Para acompañar ese cambio, se construirán nuevas escaleras, rampas de accesibilidad, descansos y barandas de seguridad, con el fin de ordenar el flujo de espectadores y cumplir con la normativa vigente de accesibilidad universal.
A su vez, las tribunas actuales serán sometidas a estudios estructurales para evaluar su estado de conservación y determinar las intervenciones necesarias. El plan de trabajo incluye la pintura integral de todas las estructuras, la renovación de pasillos y sectores comunes, y el retiro, limpieza y recolocación de los asientos existentes, con el reemplazo de aquellas butacas que presenten deterioro.
El conjunto de obras apunta a una reconversión integral del Autódromo, no a una serie de mejoras aisladas. La meta oficial es adecuar el predio a los estándares de seguridad, accesibilidad, operatividad y servicios que exigen las federaciones internacionales para albergar eventos de primer nivel. En ese marco se inscribe la llegada del MotoGP prevista para abril de 2027 y las gestiones para un eventual regreso de la Fórmula 1 a la Argentina, categoría que no compite en el país desde 1998.
Con la pista terminada, los boxes en obra y los nuevos accesos, muros y tribunas en ejecución, el Gálvez comienza a mostrar la fisonomía que tendrá en su próxima etapa.




