«Se llevó la marca» es una expresión futbolística, usada a menudo en política, que significa atraer la atención, cobertura o presión de un rival, permitiendo que un compañero actúe con mayor libertad.
Una cortina de humo es una estrategia de desinformación o distracción utilizada para ocultar información relevante, desviando la atención pública hacia temas irrelevantes o falsos.
Si se combinan las dos ocurre lo que vemos cuando encendemos la televisión en este momento.
Dos temas principales, artículo 44 de la reforma que habla sobre las licencias y los autopercibidos animales proclamados Therians.
En cuanto a lo primero, más que llevarse la marca es una Caballo de Troya, ya que el Gobierno acepta ser falible y sacarlo sólo para que entre el resto de la medida.
Y en cuánto a los Therian muchos se perciben defensores de una causa a la que le dan la espalda. Sólo es posible que se apruebe la Ley gracias al voto peronista.
No es relato, es dato. Numéricamente para que salga es necesario de las voluntades de legisladores que fueron electos por compañeros.
Entonces, ¿quién engañó a su electorado? Porque Milei los destruye pero en campaña había dicho que iba a suceder, hizo lo que dijo. Hay más honestidad en él que en los legisladores que hablaban de justicia social en campaña y hacen sostenible el ajuste.
Lo hacen sostenible ya sea votando con el oficialismo descaradamente, o bien, haciendo modificaciones absurdas cuando en realidad lo que habría que rechazar es el proyecto entero y ofrecer alternativas.
No es cierto que el 56 por ciento de la gente votó esto. El 56 por ciento rechazó a Massa en el balotaje pero en la elección donde se definieron diputados nacionales se impuso el peronismo en el 2023. En ese año el 72 por ciento de la sociedad no votó por los diputados y senadores de LLA, y en el 2025 donde ganan la elección no son votados por el 60 por ciento de los asistentes.
En ambas votaciones estuvo lejos de tener mayoría, que salen como pan caliente las normas obedecen a la oposición. De nuevo, es dato no relato.
La oposición hace algunos cambios para que no cambie nada. Sacan el artículo de licencias, pero sigue el FAL para que el trabajador pague su indemnización que para colmo la maneja un privado que puede timbear los aportes. Que desnaturaliza el sistema jubilatorio, modifica el periodo a prueba, salario dinámico, horas extras, derecho a huelga, vacaciones. Todo eso continúa.
Pero se hacen los otarios. Juran no saber qué se votaba eso cuando su única tarea es saber lo que votan, y se supone que se hacen y no lo son porque de hecho fue leída antes de su votación.
Es la Ley Casta porque no necesita del voto popular, la gente rechazó mayoritariamente en ambas elecciones estas propuestas pero que así y todo logran sacar. No necesita del pueblo sino de los actores con una cuota de poder. Cuando se trata de ajustar al pueblo no hay que decir que encontraros consensos, hay que decir que encontraron cómplices.




