CARTA DEL GORILA

Yo ni loco me pierdo la gala de mañana, miles de Argentinos felices porque por primera vez desde Torcuato de Alvear un Presidente no peronista termina su mandato. Mau nos mostró que puede haber un país distinto, donde la revolución sea con alegría, dónde nos integramos al mundo y ahora Estados Unidos nos fija aranceles al aluminio mientras comen limones que le mandamos. Allá, dónde la libertad y la democracia si existen no hay populismo.

¡Qué satisfacción! Volvimos a tener números reales, antes decían que era estigmatizar hablar del número de pobres, pero ahora sabemos que lo son la mitad de los pibes. Porque hacer no hizo mucho la verdad, pero bueno todo no se puede. Al menos los contamos ahora, para saber que el pobre no es como yo.

Yo no recibo ningún subsidio, bueno en verdad ahora pago el 80 por ciento de mi boleta de luz, y hay más planes sociales. Pero pobreza cero es un norte, eso los negros y mersas nunca lo entendieron.

Le pusieron piedras en el camino, los barones del conurbano que en el 2016 se unieron a la leona en Provincia y la CGT que nunca chistó por los despidos siempre tiraron para atrás. Y bueno si los echaban algo habrán hecho.

La lluvia de inversiones no llegó por la tormenta en Singapur, y los brotes verdes no se pudieron dar gracias a la sequía que sufrió Budapest.

¿Cómo que qué tiene que ver?

Ahora nos afecta todo porque estamos integrados al mundo.

No… bueno, que se yo lo escuché en la tele.

Igual pensándolo bien, la promesa de quitar el impuesto a las ganancias no se hizo.

Y siendo realista me gustaba comer más asado viendo a mi equipo por la tele. Pero bueno todo sea por quitar a la yegua, esa que ahora se le anima a la justicia que como ayer dijo por ca…. cade… (Uf, me da urticaria mencionar la palabra), como dijo el Presidente ojos de cielo ayer “hay más independencia judicial”. Eso no les debe gustar a los choriplaneros, porque a ver… esta justicia te mete en cana sin causa, pero no me digan que no hicieron nada.

Yo sigo bien, primero despedí a Quique. Un vago que no sé para que contrate, después eché a Román que vive a la vuelta de mi casa y la verdad que siempre laburo bien pero no me quedaba otra.

Comencé a comprar insumos más baratos, cerrar más temprano para no pagar tanta electricidad.

Hasta que cerré y ahora soy un desempleado buscando laburo a los cincuenta. La tarjeta me asfixia y las vacaciones en Brasil, sólo por fotos.

Pero así y todo estoy feliz, porque el Beto Brandoni me lo dijo “yo hice patria”. Soy inteligente, no me caso con nadie, y defiendo la república.

Por eso mañana voy a ir a despedirlo… para hacerle saber que estoy con él, también con deudas, con bronca, con resentimiento, sin empleo…

Por eso mañana voy a despedirlo… para que no vuelva más.