POR UN SISTEMA FINANCIERO MÁS CERCA DE LA PRODUCCIÓN Y DE LA ECONOMÍA REAL

Ante las declaraciones públicas vertidas en el 55º coloquio de IDEA (Mar del Plata, 16-18 de Octubre 2019) por altos funcionarios de la Banca Privada y la miembros de A.B.A. (Asociacion de Bancos de la Argentina) sobre la conveniencia de mantener durante el próximo gobierno a las actuales autoridades del BCRA, la UIF y la AFIP las entidades abajo firmantes pertenecientes y adherentes a la Mesa Nacional de Unidad Pyme (MNUP), manifestamos nuestra oposición a que el sector financiero, en particular el sector de capital extranjero, continúe interfiriendo en el diseño de la política económica Argentina.

Se terminan cuatro años de daño a la industria, a la producción y consecuentemente a la sociedad Argentina en su totalidad. Sin embargo, advertimos que, sin pudor, quienes son corresponsables de esta destrucción y del deterioro nacional pretenden seguir recibiendo ganancias extraordinarias bajo el amparo del Estado.

Así como lo hacen en sus casas matrices, los bancos que operan en Argentina deben otorgar créditos a la inversión productiva con el 95% de su capital prestable, y con tasas reguladas estatalmente y cercanas al 3% anual. La Mesa Nacional de Unidad Pyme como representante del sector que más empleo y valor agregado aporta a la economía Argentina expresa la necesidad y exige que el sistema financiero funcione tal como lo hace en cualquier economía capitalista del mundo.

Las Pymes representamos el 70% del trabajo registrado y el 45% del PBI. Tenemos el potencial para ser parte central de la reconstrucción de nuestro país. La Argentina debe encarar una etapa de desarrollo productivo y el sistema financiero local, ya sea de capitales nacionales o extranjeros, puede y debe cumplir un rol adecuado a una sociedad que crece en equilibrio y que genera oportunidades para que todos crezcan. Con un sistema financiero virtuoso y con otras políticas adecuadas, nuestras industrias Pymes podrán desarrollarse rápidamente y tener las condiciones de competitividad sistémica que faciliten la exportación de nuestros productos.

Es hora de que el sector financiero, sacando provecho de su injerencia en la política y en los gobiernos, deje de someter al sector productivo y a las fuerzas del trabajo nacional. Los beneficios extraordinarios que recientemente han obtenido los bancos se generaron a expensas del sufrimiento de todos.

Ha sido demasiado, es momento de pensar en un esquema virtuoso para todos los argentinos.