FERIA DEL LIBRO EN LA CIUDAD

El acto de inauguración de la 45.° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se llevó a cabo el jueves 25 de abril a las 18:00. Durante sus casi tres semanas de duración la visitan más de un millón de lectores y más de doce mil profesionales del libro.

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tiene una superficie de más de 45.000 metros cuadrados y es la más concurrida en el mundo de habla hispana. La antropóloga Rita Segato estuvo a cargo del discurso inaugural. El ingreso al acto será exclusivamente con invitación especial.

Del jueves 25 de abril al lunes 13 de mayo de 2019 permanecerá abierta de lunes a viernes de 14:00 a 22:00; sábados, domingos y 1 de mayo de 13:00 a 22:00.

Antes de la apertura al público

En 2019 tendremos el orgullo de recibir a Barcelona como Ciudad Invitada de Honor.

La entrada es gratuita para docentes, alumnos y menores de 12 años; caso contrario la entrada a la feria tiene un valor de $120 (de lunes a jueves), y $180 (sábados y domingos)

Cada entrada estará acompañada de vales de descuento. Estos vales podrán usarse para abonar en cualquier stand de la Feria hasta el 10% del valor de la compra.

Las puertas de ingreso y las respectivas boleterías se ubican en: Avda. Santa Fe 4201,

Avda. Sarmiento 2704 y estacionamiento; y Avda. Cerviño 4474 (boletería habilitada para pago con débito) y estacionamiento

La puerta de ingreso de Av. Santa Fe cuenta con sillas de ruedas disponibles para aquellos visitantes que las precisen.

Es organizada por la Fundación El Libro, una entidad sin fines de lucro cuya misión es la promoción del libro y los hábitos de la lectura. Realizada por primera vez en 1975, se ha consolidado a través de los años y hoy en día es uno de los eventos culturales más importantes del mundo.

Se destaca por ofrecer una programación amplia que incluye unas mil quinientas propuestas culturales: conferencias, presentaciones de libros, cursos, charlas, firmas de ejemplares, un festival de poesía, un encuentro de narradores y una jornada de microficción, entre muchas otras.

La han visitado autores de la talla de José Saramago, Paul Auster, John M. Coetzee, Mario Vargas Llosa, José Mauro de Vasconcelos, Ítalo Calvino, Jorge Amado, Susan Sontag, Ray Bradbury, Elena Poniatowska, Doris Lessing, Julián Marías, Edgar Morin, Hanif Kureishi, Eduardo Galeano, José Donoso, Camilo José Cela, Tom Wolfe, José Mauro de Vasconcelos, Wilbur Smith, Marc Augé, Cees Nooteboom, Carlos Fuentes y Henning Mankell, por nombrar solo algunos.

Con anterioridad a la Feria Internacional, hubo en Buenos Aires exposiciones y ferias de libros. La del año 30 en la Plaza de la República, es quizás la más recordada. Hubo otras en paseos, parques y en el Cabildo de Buenos Aires.

En el año 1971, la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) comenzó un plan que tenía como premisa encontrar el medio más hábil para la difusión del libro. Es así que organizaron (durante los años 72, 73 y 74) 35 ferias de libros en las calles, parques y plazas de Buenos Aires y en algunas ciudades del interior.

Todas estas ferias callejeras eran algo más que lugares de ventas de libros. Se levantaban tablados donde se leían poemas, se hacía ballet, música, representaciones teatrales, etc. Al mismo tiempo en las bibliotecas públicas municipales se dictaban conferencias como extensión de estas exposiciones. Las ferias se pusieron bajo distintas evocaciones (la semana de la poesía, etc.)

En el año de 1974, la SADE convocó a las Cámaras editoras (Cámara Argentina del Libro, Cámara Argentina de Publicaciones, Sector de libros y revistas de la Cámara Española de Comercio), Argentores y la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines, para organizar una feria “internada”, en donde el público iba en busca del libro. A estas entidades se añadió la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines. La organización fue durante varios años la de una sociedad de hecho, hasta que en 1985 se convirtió en la Fundación El Libro, entidad civil sin fines de lucro constituida por las entidades mencionadas anteriormente.

Fueron habitués de nuestra Feria escritores argentinos de la talla de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Silvina Bullrich, María Esther De Miguel, Marco Denevi, Ernesto Sabato, Tomás Eloy Martínez, Roberto Fontanarrosa, Beatriz Guido, Manuel Mujica Láinez y Olga Orozco. Además participan asiduamente Quino, Abelardo Castillo, Vlady Kociancich, Andrés Rivera, María Esther Vázquez, Liliana Heker, Santiago Kovadloff y Sylvia Iparraguirre entre tantísimos otros escritores de nuestro país.

Desde 1975, año en que se realizó por primera vez, fue creciendo año a año, hasta convertirse en el acontecimiento cultural más importante de Latinoamérica.

Aunque Argentina tiene una fecha especial para celebrar el Día del Libro, a nivel mundial se celebra todos los 23 de abril, en conmemoración a la muerte de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, los tres en el año 1616. Ellos se transformaron en los pilares de la literatura universal. De hecho, es una tradición anual comenzar la Feria del Libro de Buenos Aires durante esa misma semana del año, donde escritores, editores, lectores y referentes de la industria editorial se reúnen para compartir lo que más les apasiona: los libros.

El antecedente en Argentina, cuenta que el 15 de junio de 1908 se entregaron los premios de un concurso literario, organizado por el entonces Consejo Nacional de Mujeres. Desde entonces, la biblioteca del organismo tomó la iniciativa para que se celebrará “un día especial del año a la recordación del libro como registro imperecedero del pensamiento y de la vida de los individuos y las sociedades, y como vínculo indestructible de las generaciones humanas de todas las razas, lenguas, creencias, etcétera”.

Después de diversas solicitudes, la biblioteca de aquel Consejo logró el reconocimiento esperado: en 1924, por Decreto nacional del gobierno de Marcelo T. de Alvear, se declaró oficialmente el 15 de junio como la “Fiesta del Libro”. Luego, en 1941 se cambió la denominación por “Día del Libro”, la cual se mantiene hasta hoy, pero conservando los mismos objetivos iniciales: fomentar la lectura entre las comunidades de todo el país.