Código de Edificación

Tiene como objetivo actualizar los procedimientos de construcción para lograr un producto de mayor calidad y menor costo que facilite el acceso a la vivienda. Se busca reducir también la cantidad de obras paralizadas acelerando los tiempos de resolución de trámites de las futuras construcciones, que además serán más sustentables.

El actual Código de Edificación, pese a haber recibido con el tiempo alguna modificación particular, es del año 1943 y perderá vigencia el día posterior a que la nueva Ley sea publicada en el Boletín Oficial.

Como medidas sustentables, el nuevo Código promueve en las futuras construcciones el uso de iluminación led, filtros solares, la incorporación de tanques de acopio, estacionamiento para bicicletas, entre otros. Introduce además la perspectiva de género y diversidad sexual planteando una arquitectura inclusiva en lugares públicos con la habilitación de los baños unisex, baños familiares, y la inclusión de cambiadores de bebés en sanitarios masculinos.

«Lo que este Nuevo Código intenta superar, es que como consecuencia de los rápidos avances tecnológicos, la normativa edilicia quede desactualizada, proponiendo en consecuencia un código innovador, cuya estructura basada en un cuerpo principal que establece los parámetros a cumplir, cuyas especificaciones serán determinadas en reglamentos técnicos, permita que las edificaciones de la Ciudad se encuentren a la vanguardia con las principales ciudades del mundo», explican los fundamentos de la iniciativa.

Se agrega que «el proyecto dará dinamismo y actualización a los lineamientos constructivos, conforme las necesidades de la realidad imperante, agilizando los trámites administrativos que se deben realizar para obtener los correspondientes permisos de obra, fomentando el acceso a la vivienda para todos los ciudadanos, obteniendo edificios de mejor calidad, a menores costos, y sin perder de vista cuestiones de elevada importancia como ser el cuidado del ambiente, la perspectiva de género y los logros obtenidos en materia de accesibilidad consagrados en la normativa vigente».

Por otra parte, en la nueva normativa se quitan otras obligaciones que podrían reducir las expensas, como el caso de la vivienda del encargado y la sala para ascensores, que serán optativas.

«Ha quedado de manifiesto que, como consecuencia de los rápidos avances tecnológicos, la normativa edilicia se desactualiza. Generalmente las normas sólo son revisadas cuando las prácticas han ya devenido habituales, provocando un freno en la innovación. Por medio del Nuevo Código se pretende corregir el cúmulo de normas reglamentarias prescriptivas que indican en forma taxativa materiales y técnicas obsoletas, impidiendo la utilización de nuevos materiales y técnicas innovadoras», señalan los fundamentos del mensaje del proyecto, enviado a la Legislatura por el Jefe de Gobierno.

La nueva normativa establece:

– Pautas en materia de estética urbana la cual amerita la tutela estatal, considerando la preservación patrimonial por medio de la definición de los criterios de intervención y diversos grados de adecuación.

– Nuevas condiciones para la distribución de la superficie de las viviendas, con las mismas prestaciones en términos de habitabilidad, ventilación e iluminación, teniendo como consecuencia la mejora de su funcionalidad y un mayor acceso a la vivienda.

– Nuevos parámetros para garantizar mejoras en la habitabilidad, la accesibilidad y la salubridad, incluyendo políticas de género, actualizando la clasificación de los usos.

– Nuevas prestaciones relativas a la prevención y protección contra incendios, teniendo en consideración los tipos de locales y usos.

– La implementación del diseño sustentable, estableciendo soluciones ambientales y requisitos mínimos que deberán ser respetados, como el control en el uso del agua, el uso eficiente de la energía, y la gestión de residuos en obra, entre otros.

– Respecto de las Estructuras se incorporan nuevos estándares de calidad para el cálculo y seguridad de las construcciones.