TAREA DE ALQUILAR

El Presidente de la Federación de Inquilinos, Gervasio Muñoz, habló de la importancia que tiene el tratamiento de la Ley que facilita la vida de un gran porcentaje de porteños que alquilan su vivienda.

“Cada vez que hubo un avance vinculado al tratamiento de la Ley Nacional de Alquileres escuchamos los mismos discursos. Discursos que se repiten una y otra vez como un mantra: que todos los propietarios venderán sus viviendas, que habrá una retracción total en la oferta, que los precios aumentarán desmedidamente, que habrá inseguridad jurídica y un desplome de la construcción. En todos los casos, el remate es siempre el mismo ´cada vez que se regularon los alquileres, fue peor para los inquilinos´”, comenzó relatando el Presidente de la Federación de Inquilinos.

 

Quien a su vez, añadió “Pero en los últimos tres años jamás escuchamos un argumento contundente por parte de los agoreros del mercado inmobiliario que nos permita entender cómo y por qué sucederían todas las catástrofes que pronostican”.

Habiendo pasado más de un año desde la entrada en vigencia de la Ley para que la comisión la pague el dueño en la Ciudad de Buenos Aires y comprobando que nada de los que presagiaban en ese momento sucedió, queda caduca toda expectativa de escuchar argumentos económicos, jurídicos o de la índole que sea para fundamentar el rechazo a la Ley a escala nacional.

 

Cada vez tenemos más en claro que lo hacen desde sus intereses personales. Desde su interés de mantener un mercado desregulado que les permita hacer y deshacer a conveniencia, que les permita minimizar gastos y maximizar beneficios sin la más mínima intervención por parte del Estado.

 

“Para que quede claro, quienes sostienen esa posición, contraria a los intereses de millones de inquilinos y contraria a millones de propietarios de su única vivienda son los representantes de los colegios públicos de corredores y martilleros de todo el país, de la cámara inmobiliaria, de la cámara de propietarios, del colegio de abogados y de otras cámaras empresarias y de la construcción. Todos estos son los que sostienen una campaña que busca generar temor en inquilinos y propietarios. Son los que ya analizan un golpe de mercado, pero que se guardan esa carta para otro momento, son los que están haciendo lobby para que la dirigencia política reduzca las regulaciones que están planteadas”, denunció Gervasio.

 

Los puntos que están planteados en el proyecto en tratamiento constituyen un piso de derechos a los cuales no están dispuestos a renunciar desde la Federación. Los más importantes son:

 

  • Duración mínima del contrato de tres años
  • Actualización del precio bajo un índice de promedio entre inflación (IPC) y salario (CVS)
  • Registro obligatorio de contratos ante la AFIP (para blanquear el mercado de alquileres)
  • Un mes de depósito para los tres años de contrato y devolución de ese depósito actualizado al valor del último mes del alquiler.
  • Expensas extraordinarias e impuestos que gravan la propiedad a cargo del propietario.
  • Negociación de la renovación con 60 días de anticipación.

 

Gervasio Muñoz, presidente de la Federación de Inquilinos Nacional, afirmó “La presión del mercado inmobiliario aparece cada vez que se trata algún proyecto que les pone límites, que les marca lo permitido y lo prohibido y así como aparece, desaparece tiempo después de la aplicación efectiva de esa medida. Sucedió en la Ciudad de Buenos Aires, está sucediendo en La Pampa y sucedió a lo largo de toda la historia Argentina. Le pedimos al Congreso Nacional que legisle en función de los intereses de las mayorías más desprotegidas: hay 8 millones de inquilinos esperando y solo un puñado de empresarios especulando” y agregó “El mercado inmobiliario no nos va a decir que es mejor y que es peor para nosotros. Esa situación cambió. Ahora somos los inquilinos los que nos organizamos y planteamos cómo queremos vivir y cómo queremos alquilar”.