TODAVÍA ESPERAMOS

Un nuevo 24 de marzo se conmemoró en la Comuna. El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia sumó un capítulo a la eterna lucha de recordar lo sucedido en la última dictadura cívico-militar y gritar: ¡Nunca más!

 

El viernes 16 se realizó una marcha en la Comuna 10, con el consejo consultivo comunal, como parte del encuentro que intentó unir como símbolo del mismo dolor los ex centros clandestinos de detención, tortura, y exterminio “CCDTyE Olimpo” y “CC Automotores Orletti”.

 

A nivel nacional se realizó una convocatoria masiva en Plaza de Mayo, el mismo sábado 24. Aunque al día siguiente el diario de mayor tirada nacional haya descrito a aquella marcha como “Kirchnerista”, en la calle se vio demostrada que fue un momento abocado plenamente a la memoria, y del cual participaron desde muchos espacios políticos excepto del oficialismo. Todos los sectores unificaron el horario de la marcha, al no haber un acto oficial.

 

Tras años de marchas separadas, este acto a los 42 años de la declaración del último golpe militar se dio en un marco de armonía entre los asistentes de diversas ideologías. Se mencionaron las políticas de ajuste, y en especial que van en desmedro de los intereses de los Derechos Humanos, que prevé el Presidente Mauricio Macri.

 

Se recordó su frase en campaña de “terminar con el curro de los DD HH”. Los oradores hablaron del negacionismo histórico instalado desde los funcionarios que relativizan el número de desaparecidos, el concepto jurídico con el cual pretender otorgar beneficios a comprobados asesinos y despiadados torturadores, tales como la prisión domiciliaria.

 

En el país del no me acuerdo, como aquella entrañable canción de María Elena Walsh es posible que quienes pregonaban el nombre de Jorge Julio López como una contraposición de Santiago Maldonado, hoy no pongan el mismo énfasis en cuestionar el otorgamiento de beneplácitos hacia Miguel Etchecolatz (se recomienda ver en you tube cuando en el juicio que posiblemente le haya costado su próxima desaparición, Julio López indicaba con lujos de detalles como Etchecolatz pedía a los otros represores, ser él mismo quien lo pase la picana porque le generaba placer).

 

Ni el sectarismo político que juega a ser oposición y critican lo mismo que el oficialismo, ni los diarios que a sangre instalaron que debe haber una conciliación entre las partes podrán frenar el pedido de memoria, verdad y justicia.