EL BIENESTAR AL ALCANCE DE LAS MANOS

Los beneficios del Reiki van sumando cada vez más adeptos entre los argentinos, pero ¿Cúal es su origen?. En la columna Vida Saludable de la reikista Marta Biondi encontrará más acerca de la energía vital universal.

Para hablar del origen del Reiki hay que remitirse al Japón, cuando a fines del siglo XlX el guía y sacerdote cristiano Dr. Mikao Usui dejó la pequeña Universidad de Kioto para iniciar un viaje.

La expedición estuvo basada en una investigación profunda, la cual duró muchos años y en su recorrido salió de la isla, y visitó varios países.

Tras absorver los aprendizajes de esa travesía regresó al Japón con un gran conocimiento, y al mismo tiempo un enorme problema. No tenía la fuerza para transferir esa energía.

Luego de tener una conversación en un monasterio Zen con un anciano Abad decidió retirarse a una montaña sagrada, con el fin de ayudar y meditar.

Cada noche, interiormente, el Dr. Usui decía “padre, por favor muéstrame tu luz”. Fue recién al día 21 cuándo sintió la revelación y se le presentó una luz divina, Pudo desde este momento iniciar a otros maestros, que a su vez, podían transmitir de forma oral las enseñanzas a otros alumnos.

El nombre REIKI es la conjunción de REI que significa “energía del universo”, y KI “energía vital”. Todos los seres vivos estamos atravesados por la energía vital del universo, y actúa en el área físico, mental, emocional, y espiritual.

A través de las manos, se puede pasar energía sobre alguien que está acostado en una camilla, sentados en algunos casos de excepción, como también internados y a distancia. No tiene contraindicación y es capaz de sanar, liberar y alinear mediante equilibrar los chakras.

Hay testimonios que dan fe de su ayuda en pre cirugías, post cirugías, exámenes de salud y armonización. Lo ideal para recibirlo y sentirlo es la constancia en la continuidad.